El viernes es el día de la semana en el que la
psicopedagoga realiza la observación de Educación Infantil durante
prácticamente 5 horas. El problema es que acaban de empezar, como bien he
comentado, con el nuevo proyecto, y al ser un proyecto muy distinto al
anterior, todavía quedan muchas cosas por mejorar. Y a eso es a lo que nos
dedicaremos mi tutora y yo todos los viernes, a identificar los puntos
donde se está fallando, para después poder asesorar a nuestros educadores hacía
el cambio y la mejora.
Este primer día, y antes de subir al bloque de
Educación Infantil, mi tutora me ha explicado cuales son los errores que ha
identificado hasta el momento, y me ha enseñado las notas que ella ha rellenado
las semanas anteriores y este viernes nos toca rellenar una nota nueva, con
aspectos como:
-¿Cómo nos hemos encontrado la sala al entrar?
-¿Había mucho ruido?
-¿La intensidad de la luz era la adecuada para la
primera hora de la mañana?
-¿El tono de voz de las educadoras a esa primera hora
de la mañana ha sido la debida?
-¿Están respetando el ritmo de sueño de cada uno de
los niños?
-¿Cómo se está realizando el recibimiento tanto de los
alumnos como de los padres?
-¿Están las educadoras donde tienen que estar en cada
momento?
-Etc.
Nos hemos dedicado a ello toda la mañana y la verdad
es que me he dado cuenta de que con una simple observación, como ya habíamos
aprendido estos últimos años de estudio, se pueden conseguir muchas
informaciones. Para ello, es importante que creemos confianza en el escenario
que vamos a observar y que nos familiaricemos con sus participantes. Además, el
observador no podrá olvidar que está siendo observado y evaluado por las
personas implicadas y se tendrá que situar en una perspectiva adecuada. Es
conveniente recopilar información desde perspectivas y fuentes diferentes, ya
que acontecimientos que pueden carecer de sentido desde un enfoque externo
(implicación mínima), pueden ser muy significativos desde un enfoque externo
(máxima implicación). El observador, por tanto, es su protagonista directo:
observa y registra durante la observación o después de esta. Es decir, que
nuestra labor en estas horas tiene que ver con observar, tanto desde un enfoque
externo como interno, todo aquello que sucede en este aula, y de qué forma está
sucediendo, para, en el caso de que haga falta, poder corregirlo o mejorarlo. Como
bien dice mi tutora, es una forma de observar todo aquello que las mismas
educadoras mientras trabajan con los niños no pueden observar, y así entre
todos y siempre de forma colaborativa, poder identificar y debatir todos
aquellos puntos en los que se pueda estar fallando.
Para ello y como bien he comentado antes, hemos
anotado toda la información relevante en una nota de campo que para cada
viernes suele crear mi tutora. Las notas de campo son una forma narrativa y
descriptiva de relatar observaciones, reflexiones y reacciones sobre las cosas
que percibe el observador. En opinión de Woods, se trata de apuntes realizados
a lo largo del día para después refrescar la memoria acerca de aquello que se
ha visto y que se quiere registrar, y notas más extensas escritas con
posterioridad, cuando se tiene más tiempo para hacerlo.
La observación participante permite describir la
realidad social, las percepciones y las vivencias de las personas implicadas y
el significado de sus acciones. Además, cuando la investigación se orienta a
describir una situación o un colectivo social, aporta la perspectiva de una
situación o un colectivo social, aporta la perspectiva de las personas
implicadas, la descripción de los procesos, las relaciones interpersonales o la
evolución temporal de los fenómenos. Con frecuencia hace posible la
transformación de una realidad social y puede proporcionar información sobre la
manera de optimizar, concienciar, perfeccionar o introducir innovaciones en un
ámbito social determinado.
Cuando observa, el observador puede ir más allá de las
percepciones selectivas de los demás. Una persona entrevistada proporciona
percepciones e interpretaciones personales, pero éstas suelen tener un carácter
selectivo; por este motivo, para llegar a comprender mejor el fenómeno, es
necesaria la participación y la percepción directa del observador. Al
introducirse en el contexto social y formar parte de él, la experiencia de
primera mano hace posible que el observador se sirva del conocimiento personal,
la reflexión y la experiencia propias, como fuentes de información que le
permiten comprender e interpretar la dinámica de la realidad estudiada. De esta
manera, adquiere una información y unas percepciones que van más allá de lo que
se puede registrar, incluso en las notas de campo más completas (Patton, 1987).
Después de todas estas explicaciones, he de decir que
me he sentido muy a gusto en este primer día de observación. No ha habido
ningún momento en el que me haya sentido cohibida, ni mucho menos, en todo
momento hemos estado comentando todo lo que íbamos viendo, y la verdad es que
para ser el primer día, me he sentido muy segura de mi misma, y con ganas de
seguir trabajando.