sábado, 28 de marzo de 2015

FIN DE LA FASE DE DETECCIÓN


Ayer terminamos con las pruebas, por lo que hoy me he reunido, como ya comente, con mi tutora y el tutor de tercero. A la reunión he llevado tanto las pruebas como el documento informativo que os mostraba al principio de este blog, donde se pueden identificar fácilmente las dificultades que ha mostrado cada uno de nuestros alumnos.
Entre los tres le hemos dado un par de vueltas al asunto, y hemos decidido que yo trabajaré los dos casos de dificultades en la vía léxica y fonológica que ya os he mostrado, realizando una intervención individual con cada una; y después, una intervención grupal, para trabajar las dificultades de comprensión de nuestros alumnos. Aun así, hemos decidido que realizaremos una reunión con todos los familiares de este aula, para comentarles un poco lo que hemos realizado, e involucrarles en este proyecto tan importante para sus hijos, concienciándoles sobre la importancia de la lectura de estos y animándoles a trabajar, junto a nosotros, en su mejora. Yo no podré asistir a esa reunión, ya que al ser por la tarde estaré trabajando, pero en ella se les comentará a los padres de los alumnos que vamos a empezar a trabajar un poquito la lectura y que estamos buscando su participación. De esta forma, mi tutora y tutor del aula les darán unas pautas para poder trabajar con nosotros, y de esta forma, asegurarnos de que trabajamos en una sola dirección.

jueves, 26 de marzo de 2015

ÚLTIMAS PRUEBAS

Hoy he realizado mis últimas tres pruebas, por lo que ya tengo las 25 registradas. He de destacar otro caso de dificultad en la comprensión lectora en la sesión de hoy, por lo que va cogiendo más fuerza la opción de trabajarlo en grupo. Aun así, mañana he quedado con mi tutora y el tutor de tercero para revisar con ellos todas las pruebas, y poder así cerrar, entre los tres, esta fase de detección, y darle la entrada a la fase de intervención.
He de decir que ha sido un trabajo largo, pero muy enriquecedor. Creo que la lectura es una de las bases de la educación, por lo que entiendo que seguir este proyecto me está ayudando mucho a formarme más a fondo en este aspecto. Soy del pensamiento de que la teoría hay que saberla pero a la hora de la verdad, lo que nos va a enseñar va a ser el día a día en la práctica.
En este punto, me gustaría incidir en la importancia del trabajo en grupo de los profesionales para este tipo de proyectos:
Trabajar en equipo comporta un nuevo planteamiento en la práctica docente. Para alcanzarlo hay que desterrar muchas prácticas, rutinas enquistadas, muchos vicios profesionales adquiridos y, sobre todo, propiciar un cambio de mentalidad que probablemente sea lo más difícil de alcanzar.
El trabajo en equipo requiere algunos presupuestos que tienen que ser tenidos muy en cuenta:
-Organización: La base para que un equipo funcione es que esté organizado y todos sepamos el rol que desempeñamos en el mismo.
-Coordinación: el grupo de profesionales, debe actuar de forma organizada, con vistas a sacar el proyecto adelante.
-Comunicación: es una condición que tiene que estar presente en todo momento , se hace necesaria una comunicación abierta entre todos sus miembros.
-Complementariedad: el trabajo y las aportaciones de todos los miembros de un equipo son necesarios, nadie es imprescindible y nadie es innecesario.
-Confianza mutua: es una premisa que debe imperar a toda costa. La confianza profesional entre los miembros del equipo es clave para sentirnos seguros en la organización y en la capacidad de los que nos rodean.
-Compromiso: asumir un proyecto o una tarea común es necesario para que cada miembro del equipo se comprometa a dar lo mejor de sí mismo. Pero al tiempo, ese compromiso tiene que hacerse extensivo con los demás compañeros.
Estas serían, por tanto, las ventajas de trabajar en equipo:
-La diversidad en ideas y pensamientos es un valor porque favorece aportaciones y puntos de vista.
-Se comparten experiencias en un contexto interpersonal de aprendizaje.
-Promueve la implicación colectiva en la búsqueda de soluciones.
-Las decisiones provienen del contraste de ideas y de un ejercicio intelectual colectivo.
-Compromiso con las decisiones tomadas.
-Reduce la incertidumbre y limita el exceso de culpabilidad.
-Se favorecen las propuestas y soluciones más creativas.
-Cada miembro tiene su función, pero todos se dirigen hacia la consecución de un mismo objetivo.
-Se logra la integración de metas específicas en una meta común.
-Los problemas son analizados desde una variada perspectiva.
-Sentirse parte de un equipo propicia que la motivación y el rendimiento aumenten entre los miembros.
-El trabajo en equipo implica proceso de interacción y aprendizaje.
-Representa un apoyo moral entre los miembros del equipo.
-Aumenta las posibilidades para la eficacia.
-Es proclive a reducir el exceso de trabajo.
Respecto a las consecuencias de no trabajar en equipo, estas serían las siguientes:
-No hay contraste de ideas y se perpetúan los estereotipos.
-Se reducen las perspectivas que enriquecen el análisis de situaciones y problemas.
-Dificultad para la coordinación del grupo, cuyos miembros no asumen postulados de colegialidad y corresponsabilidad.
-Ausencia de puesta en común de formas de pensar, puntos de vista, capacidades, etc.
-Se propician respuestas más sesgadas y poco contrastadas.
-Propagación de mensajes diferentes entre el alumnado por la falta de acuerdos conjuntos.
-Se refuerzan los hábitos individualistas.
-Se propician procesos de rutinización de las tareas.
-Aumentan las posibilidades de incrementar la incertidumbre ante las decisiones.

miércoles, 25 de marzo de 2015

TERMINANDO LA FASE DE DETECCIÓN

Hoy he realizado tres pruebas más. Dos de ellas han sido realizadas de forma correcta, pero en la última he podido comprobar cierta dificultad en la vía léxica. Como ya he comentado, la vía léxica supone un reconocimiento inmediato de la palabra escrita. Decimos "inmediato" en el sentido de que ante palabras como mesa, casa o Nueva York no es necesario reconstruir la fonología. Reconocemos la palabra mesa del mismo modo que lo haríamos ante un dibujo que representara una mesa. Esta vía sólo se puede utilizar ante palabras conocidas, también denominadas familiares.
Por lo tanto, cuando la vía léxica no se ha desarrollado adecuadamente, estas son las manifestaciones que aparecen en la lectura:
a)      Casi no encontramos errores en la lectura, ya que todas las palabras se podrían leer correctamente por medio de la vía fonológica. Sólo en el caso de palabras irregulares se apreciarían errores, puesto que nuestro hipotético sujeto insistiría en regularizar estas palabras obteniendo unas pronunciaciones casi inéditas.
b)      Tarda aproximadamente el mismo tiempo en leer las palabras como pata y tapa. La razón es fácil de comprender: tarda lo mismo porque lee las dos por la vía fonológica. 
Por lo tanto, ¿Cómo podríamos demostrar que hierba y ierba son palabras igualmente desconocidas para un lector determinado? Una vez descartada la posibilidad de que se trate de un lector sin experiencia lectora, debemos suponer que estamos ante un lector con dificultades para comprender las regularidades ortográficas en la sucesión de los grafemas.
De este modo, el lector medio puede darse cuenta de que asa es una secuencia muy corriente en castellano, ya que la encontramos en muchas palabras diferentes: casa, masa, pasa, rasa, mientras que xpa es una secuencia improbable. Y si, por el contrario, un lector tiene dificultades para reconocer las regularidades ortográficas, también las tendrá a la hora de crear una representación ortográfica que le permita una lectura léxica.
¿De qué dependen esas diferencias para “crear y almacenar representaciones ortográficas”? Sería tentador buscar la explicación de estos problemas en la percepción visual. Fue la primera explicación, y sin duda, la que se impuso durante los años en que se configuro el movimiento de las dificultades de aprendizaje. Lo que pasó fue que la idea de los “procesos básicos de aprendizaje” se aplicó directamente en la lectura: los sujetos disléxicos no leían porque no tenían un desarrollo adecuado de los procesos perceptivomotores.
Lo que entonces se criticó fue la explicación del hecho de que los disléxicos no aprenden a leer porque no discriminan visualmente, pero no la existencia de procesos específicos de carácter perceptivovisual implicados en la lectura.
Los datos, tal como los propios autores reconocen, son insuficientes pero sugerentes. Indican esencialmente que los sujetos disléxicos más jóvenes pueden tener dificultades en los procesos iniciales del procesamiento perceptivivisual de los estímulos. Sin embargo, resulta menos claro atribuir a estos déficits los problemas de los disléxicos de superficie.