Hoy hemos realizado lo mismo que llevamos a cabo
el último día de intervención, es decir, les hemos ofrecido un texto (esta vez
algo más largo y complicado que el anterior), y les hemos pedido que lo lean a
conciencia, para poder más tarde responder a las preguntas que hemos preparado.
Esta vez hemos añadido además, preguntas referentes a su opinión, del estilo:
-¿Crees que el protagonista ha actuado de forma
correcta?
-¿Cómo lo hubieras hecho tú?
-¿Crees que tiene un final feliz o no? ¿Por qué?
Los alumnos han estado muy concentrados en su
tarea, y aunque sigue habiendo errores de comprensión en algunos de los
alumnos, lo que a nosotros nos interesa es que estos estén a gusto en esta hora
de lectura, que trabajan con ilusión y no como obligación, y una vez conseguido
esto, el resto de objetivos se irán alcanzando a base de práctica y constancia.
CASO 2. ALUMNO CON DIFICULTADES EN LA VÍA
FONOLÓGICA, O LO QUE ES LO MISMO, ALUMNO CON DISLEXIA FONOLÓGICA.
Hoy hemos realizado un ejercicio para formar
palabras a partir de sílabas desordenadas. Este ejercicio les suele costar un
poquito más por lo que hemos tardado un buen rato en realizarlo. Más tarde, le
he escrito palabras en la pizarra omitiendo una silaba, y él ha tenido que ir
adivinando que silaba era la que faltaba. Lo hemos repetido varias veces y, por
último, le hemos dado otra serie de palabras y le hemos pedido que nos leyera
cada palabra quitándole una silaba.
He de decir que este alumno es un alumno más
reservado, más calladito, pero poco a poco va cogiendo confianza conmigo, y eso
se le nota a la hora de relacionarnos y realizar los ejercicios con más
tranquilidad.
Respecto a mí, intento siempre motivarle, animarle,
ayudarle y guiarle para que se sienta a gusto con lo que hace, y poquito a
poco, parece que lo voy consiguiendo.
CASO 3. ALUMNO CON DIFICULTADES EN LA VÍA
LÉXICA, O LO QUE ES LO MISMO, ALUMNO CON DISLEXÍA DE SUPERFICIE.
Volvemos a trabajar el juego del día anterior, y
para ello, repartimos las cartas tanto con nombres como con dibujos entre mi
tutora, el alumno y yo. Como el día anterior, uno de nosotros sacaba un dibujo
o un nombre, e inmediatamente tenía que aparecer su pareja. Cuando ya hemos jugado
un rato, hemos añadido un juego nuevo. Esta vez, hemos repartido las tarjetas
con los nombres y dibujos y las hemos ido alineando sobre una mesa, alternando
un dibujo con la palabra que le correspondía. Para ello, cada uno se tenía que
dar cuenta de cuando era nuestro turno, y poner la siguiente carta donde
correspondiera.
La verdad es que el alumno está trabajando muy
bien y gracias a ello, vamos notando como poco a poco va mejorando en las
actividades. Es verdad que son muchas tarjetas las que estamos trabajando, pero
su evolución está siendo bastante buena.