Esta semana me ha tocado venir el lunes. De 8 y media
a 9 mi tutora me explica que vamos a hacer a primera hora de clase de los
niños. Esta vez vamos a ir a una clase de matemática a 2. de la ESO, donde
tenemos una niña con dificultades de aprendizaje a la que le cuesta mucho
seguir las clases y otro niño recién llegado de Paraguay, para el cual el
idioma es un impedimento bastante serio a la hora de avanzar en los estudios.
Mi tutora me comenta que en este caso realiza la
intervención desde dentro de la clase. Dice que el contexto y la metodología de
esta, una vez más, piden que la intervención se haga desde dentro y que
mientras se pueda será conveniente hacerlo de esta manera.
En los primeros 20 minutos de clase, el tutor ha
explicado la teoría de Tales, por lo que nosotros no hemos podido hacer gran
cosa para ayudar a dichos alumnos. Nos hemos mantenido al fondo de la clase,
para no molestar ni distraer a ninguno de los ellos. Pasados los 20 minutos han
empezado con los ejercicios y ahí es donde hemos podido participar de forma más
activa. No nos hemos ceñido solamente a ellos, sino que hemos ayudado a todos
en general, pero ellos han necesitado más ayuda que el resto. He de decir, que
al igual que nosotras el tutor también ha estado ayudando a todo el alumnado,
para conocer las dificultades y poder ayudarles en base a ellas.
Una vez terminada esta clase, hemos ido a preparar
unas fichas para una alumna de segundo de primaria. Esta es de Guatemala y
aunque lleva aquí tres cursos escolares, aún le cuesta bastante trabajar los
temas en euskera. Por ello, mi tutora le suele preparar unas fichas para que
pueda trabajar el vocabulario más importante de las unidades didácticas. Para
ello, suele buscar imágenes de ese vocabulario, y escribe aparte el nombre de
cada uno de los dibujos.
Con este material podrá trabajar mediante juegos, ejercicios,
con el objetivo de familiarizarse con la unidad didáctica que estén trabajando
o que vayan a trabajar. Además, estas fichas se las podrá llevar a casa, para
trabajar también con sus padres.
La verdad es que en ello hemos pasado todo el día, que
si imprimir, forrar, cortar, etc.
A última hora, la hemos sacado de clase para empezar a
trabajar estos nuevos materiales. En un principio, le hemos pedido que
mencionara el nombre del objeto que nosotras le señaláramos, y más tarde le
hemos pedido que juntará las fotos de los objetos con sus nombres. Hemos estado
trabajando con ella aproximadamente 45 minutos, y luego se ha llevado los
materiales para seguir trabajándolos en casa.
Mi reflexión de hoy se refiere a como deberá ser la
intervención educativa en los alumnos con dificultades de aprendizaje.
Entiendo, después de todo lo trabajado hasta ahora, que la tarea de la
psicopedagoga debe tener las siguientes características:
a) En primer lugar y para resolver el problema de la
transferencia, la intervención debe integrarse en el contexto natural donde han
surgido los problemas, fundamentalmente el contexto escolar y el familiar. En
esto radica la importancia de dar una respuesta a los alumnos con dificultades
de aprendizaje en el currículum y de garantizar la conexión entre las familias y
el mundo escolar. Así, hablamos de una intervención contextualizada o
curricular.
b) La segunda característica consiste en enfocar la
intervención como una ayuda a los padres y a los maestros para convivir con los
alumnos o los hijos con dificultades, de tal modo que la intervención que pueda
crearse con ellos se debe considerar como un sistema que optimice los recursos,
no como un sistema que conduzca a la curación. Este sistema debe permitir que
los alumnos pongan en juego los recursos que poseen, y que las experiencias
académicas y sociales constituyan realmente una oportunidad para su crecimiento
personal. Por lo tanto, se trata de una intervención a largo plazo.
c) En tercer lugar, el tratamiento debe ser
multidimensional, ya que debe afectar a las diferentes facetas que constituyen
o que acompañan a las dificultades de aprendizaje. Se trata de crear sistemas
que ayuden a los alumnos a afrontar sus problemas académicos y, si existieran,
los personales y los sociales. Es decir, se trata de una intervención
multidimensional.
d) En cuarto lugar, la intervención educativa debe
involucrar a determinadas personas con responsabilidades y cometido distintos,
que deben coordinar sus tareas: es una intervención que requiere la coordinación
de distintos profesionales y agentes sociales.
Por último, os dejo los enlaces de la estructura y
organización de las enseñanzas de la CAPV, en Educación Básica (de 6 a 16
años):
- Tiene carácter obligatorio y gratuito
- Objetivo: preparar a todas las personas para su desarrollo y realización individual, la ciudadanía activa y la integración social, incorporándose a la vida adulta mediante la consecución de las competencias básicas
- Para cumplir este objetivo se adapta a las diferencias individuales, incluyendo en los últimos cursos diferentes programas como diversificación curricular y cualificación profesional inicial
- Sólo se puede permanecer un año más en primaria, y dos más en ESO, pudiendo estar escolarizados hasta los 18 años en educación básica
- Superadas todas las asignaturas, se obtiene el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria, que da acceso al bachillerato y los ciclos formativos de grado medio
- Más información
- Normativa
- Decreto Refundido (pdf, 5.067 kb)