Hoy les hemos presentado una pequeña historia que
tenían que leer en concentración, para después poder rellenar el test que les
íbamos a facilitar. En él tenían actividades para elegir entre las respuestas
a, b y c y también actividades para determinar si las frases que les ofrecíamos
eran falsas o verdaderas y su porqué. Lo complicado era que lo tenían que hacer
en grupo, es decir, en grupitos de tres, se tenían que poner de acuerdo en cada
una de las respuestas, y mediante el debate, llegar a una última y única
opción, es decir o la “a”, o la “b” o la “c”. Este ejercicio está muy bien,
porque obliga a cada uno de los alumnos a justificar su respuesta, y a
debatirla con el resto de compañeros.
La actividad ha ido bastante bien. Los alumnos se
lo han tomado muy en serio y han debatido sus respuestas según su nivel de
comprensión; esto les ha obligado a volver a revisar los textos, y poder
corregir así sus errores.
CASO 2. ALUMNO CON DIFICULTADES EN LA VÍA
FONOLÓGICA, O LO QUE ES LO MISMO, ALUMNO CON DISLEXIA FONOLÓGICA.
Hoy hemos trabajado la toma de conciencia de los
sonidos. Para ello, hemos facilitado al alumno una lista de palabras, y le
hemos pedido que nos diga cuantos sonidos tiene cada una de esas palabras, y
cuál es el sonido por el que empieza y acaba cada una de ellas. Más tarde, le
hemos puesto en la pizarra unos cuantos fonemas, y le hemos pedido que busque
palabras que empiecen o terminen con ese mismo fonema.
Además, y una vez terminado el ejercicio
anterior, le hemos dado otra ficha con una serie de palabras para que las
descomponga en sílabas y cada sílaba en fonemas. Como es normal, sigue teniendo
dificultades en este tipo de actividades, por eso es tan importante su puesta
en práctica, para que el niño vaya automatizando estos ejercicios y termine
teniendo una adecuada conciencia fonológica.
CASO 3. ALUMNO CON DIFICULTADES EN LA VÍA
LÉXICA, O LO QUE ES LO MISMO, ALUMNO CON DISLEXÍA DE SUPERFICIE.
Hoy hemos realizado la actividad llamada a la
pesca de las tarjetas. Para ello, hemos metido todas las tarjetas de asociación
en un recipiente a modo de estanque, y junto al alumno, hemos creado una
caña de pescar con un trozo de cuerda y un clip atado a uno de sus extremos. El
objetivo era el de capturar el mayor número de tarjetas posible, que tendrían
otro clip en uno de sus vértices. La pesca la hemos realizado a turnos entre él
y yo, y conseguía una captura el que adivinara la palabra capturada con mayor
rapidez.
Lógicamente, había que disimular y dejarle ganar
varias veces, para motivarle y ver que poco a poco, y gracias al esfuerzo que
está realizando estos días tanto en el centro como en su casa con sus padres,
va mejorando notablemente.