domingo, 30 de noviembre de 2014

PRIMERA REUNIÓN CON LOS PADRES DE ESTE ALUMNO.

Poco después de terminar con el alumno, su tutor, mi tutora y yo tenemos una primera reunión con sus padres. Nos parece muy interesante conocer su postura, como encuentran ellos la problemática, y si son conscientes de las dificultades que muestra su hijo.
A esta reunión asiste solo la madre y una vez hechas las presentaciones, le explicamos la situación de su hijo. Esta nos comenta, como bien lo había hecho antes su hijo, que en un principio, y que ella sepa, el chico no tiene ningún problema serio actualmente, que pueda ser motivo de sus distracciones. Nos comenta que el padre de este siempre ha tenido la misma problemática, que le cuesta mucho trabajo mantener la atención y que se distrae muy fácilmente. Nos explica también que este se preocupa mucho por los estudios del hijo, y que es él quien le ayuda continuamente a la hora de realizar los trabajos que le mandan para casa.
Nos parece de vital importancia por tanto, la figura del padre en esta intervención y le pedimos a la madre que éste acuda a la próxima reunión. Resulta interesante saber que métodos utiliza él para mantener la atención, y si son buenos, seguro que serán útiles también para su hijo.
Después de una charla de unos 45 minutos, acaba nuestra primera reunión con esta madre.
Después de esta descripción que acabo de realizar a cerca de la reunión con esta madre, me gustaría recalcar la importancia de una buena comunicación entre la escuela y las familias, puesto que ambos tienen un objetivo común que es el del desarrollo global y armónico de los niños/as y por tanto debe ser una tarea compartida; de manera que se facilite la consecución de este objetivo principal.
Hoy en día las escuelas y los padres reclaman este apoyo y colaboración mutua, pero es difícil de realizar en la práctica, puesto que existen horarios contrapuestos que dificultan el tener tiempo y además no siempre los padres están dispuestos o al contrario, los docentes no siempre están abiertos a esta colaboración. Cuando hablamos de participación en la escuela no solo se refiere a las citaciones de las entrevistas del tutor/a, sino a las actividades que se propongan, a participar en el Consejo Escolar y las Asociación de madres y padres y que exista una relación de confianza y ayuda entre los padres y los profesores/as.

Esta relación se convierte hoy en día en un pilar muy fuerte para la eficacia y respuestas positivas del desarrollo educativo y personal de los alumnos/as. Se ha demostrado que en caso de no existir esta cooperación el niño/a tendrá muchos problemas en su evolución escolar y se producirán muchas limitaciones y por el contrario si se da esta cooperación adecuada, el alumno/a evolucionará satisfactoriamente y son muchas las ventajas de las que disfrutará el niño/a. 
Por lo tanto, podemos decir que el proceso educativo es una tarea común. La educación es un proceso muy largo que comienza siendo impartida por la familia y luego la escuela y se necesita de ambas partes para conseguir un pleno desarrollo educativo y personal del niño/a.
Por ello la escuela debe aceptar la importancia de la participación y la colaboración de los padres en la educación de los niños/as y la necesidad de una relación cordial entre docente y padres para que los/ las profesores/as puedan realizar su función de manera efectiva y completa.

El centro debe tener la habilidad de reunir a los padres mediante proyectos originales a pesar de que no exista ningún tipo de conocimiento profesional. Y es que la educación no empieza y termina cuando toca el timbre porque el alumno es un ser que tiene vida fuera de la escuela por la que se ve muy influenciado; es por eso que el centro educativo en su conjunto debe luchar por conseguir la integración de las familias en las escuelas y hacerlos participes de la educación de sus hijos/as; permitiéndoles elegir la educación que quieren para ellos y hacer este proceso tan complejo más efectivo y duradero. 
Escuela y familia han de compartir inquietudes, intercambiar informaciones y pensamientos sobre la educación, la escuela, los hijos…Y ayudar a establecer pactos y acuerdos sobre ciertas actuaciones hacia el niño/a. La familia tiene que aplicar los acuerdos tomados e intentar traspasar los conocimientos escolares a la vida diaria. Y la escuela debe alcanzar en cada niño/a los objetivos acordados o propuestos y traspasar y aplicar los conocimientos familiares y cotidianos a la vida escolar de manera que se consiga esta interrelación y unión entre la educación formal y no formal y ese apoyo y eficacia esperada. 

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