Poco después de terminar con el alumno, su tutor, mi tutora y yo tenemos una primera
reunión con sus padres. Nos parece muy interesante conocer su postura, como
encuentran ellos la problemática, y si son conscientes de las dificultades que
muestra su hijo.
A esta reunión asiste solo la madre y una vez hechas las presentaciones, le explicamos la situación de su hijo. Esta nos comenta, como bien lo había hecho antes su hijo, que en un principio, y que ella sepa, el chico no tiene ningún problema serio
actualmente, que pueda ser motivo de sus distracciones. Nos comenta que el
padre de este siempre ha tenido la misma problemática, que le cuesta mucho trabajo mantener
la atención y que se distrae muy fácilmente. Nos explica también que este se preocupa mucho por los estudios
del hijo, y que es él quien le ayuda continuamente a la hora de realizar los
trabajos que le mandan para casa.
Nos parece de vital importancia por tanto, la figura del padre en esta intervención y le
pedimos a la madre que éste acuda a la próxima reunión. Resulta interesante
saber que métodos utiliza él para mantener la atención, y si son buenos, seguro
que serán útiles también para su hijo.
Después de una charla de unos 45 minutos, acaba nuestra primera reunión
con esta madre.
Después de esta descripción que acabo de realizar a cerca de la reunión con esta madre, me gustaría recalcar la importancia de una buena comunicación entre la escuela y las familias, puesto que ambos tienen un objetivo común que es el del desarrollo global y armónico de los niños/as y por tanto debe ser una tarea compartida; de manera que se facilite la consecución de este objetivo principal.
Después de esta descripción que acabo de realizar a cerca de la reunión con esta madre, me gustaría recalcar la importancia de una buena comunicación entre la escuela y las familias, puesto que ambos tienen un objetivo común que es el del desarrollo global y armónico de los niños/as y por tanto debe ser una tarea compartida; de manera que se facilite la consecución de este objetivo principal.
Hoy en día las escuelas y los padres
reclaman este apoyo y colaboración mutua, pero es difícil de realizar en la práctica, puesto que existen horarios
contrapuestos que dificultan el
tener tiempo y además no siempre los padres están dispuestos o al contrario, los docentes no siempre están
abiertos a esta colaboración. Cuando hablamos de participación en la escuela no solo se refiere a las
citaciones de las entrevistas
del tutor/a, sino a las actividades que se propongan, a participar en el
Consejo Escolar y las Asociación de
madres y padres y que exista una relación de confianza y ayuda entre los padres y los profesores/as.
Esta relación se convierte hoy en día en un pilar muy fuerte para la eficacia y respuestas positivas del desarrollo educativo y personal de los alumnos/as. Se ha demostrado que en caso de no existir esta cooperación el niño/a tendrá muchos problemas en su evolución escolar y se producirán muchas limitaciones y por el contrario si se da esta cooperación adecuada, el alumno/a evolucionará satisfactoriamente y son muchas las ventajas de las que disfrutará el niño/a.
Por lo tanto, podemos decir que el proceso educativo es una tarea común. La educación es un proceso muy largo que comienza siendo impartida por la familia y luego la escuela y se necesita de ambas partes para conseguir un pleno desarrollo educativo y personal del niño/a.
Esta relación se convierte hoy en día en un pilar muy fuerte para la eficacia y respuestas positivas del desarrollo educativo y personal de los alumnos/as. Se ha demostrado que en caso de no existir esta cooperación el niño/a tendrá muchos problemas en su evolución escolar y se producirán muchas limitaciones y por el contrario si se da esta cooperación adecuada, el alumno/a evolucionará satisfactoriamente y son muchas las ventajas de las que disfrutará el niño/a.
Por lo tanto, podemos decir que el proceso educativo es una tarea común. La educación es un proceso muy largo que comienza siendo impartida por la familia y luego la escuela y se necesita de ambas partes para conseguir un pleno desarrollo educativo y personal del niño/a.
Por ello la escuela debe aceptar la
importancia de la participación y la colaboración de los padres en la educación de los niños/as y
la necesidad de una relación cordial entre docente y padres para que los/ las profesores/as puedan realizar su
función de manera efectiva y
completa.
El centro debe tener la habilidad de reunir
a los padres mediante proyectos originales a pesar de que no exista ningún tipo
de conocimiento profesional. Y es que la educación no empieza y termina cuando toca el timbre
porque el alumno es un ser que tiene vida fuera de la escuela por la que se ve muy influenciado; es por eso
que el centro educativo en su
conjunto debe luchar por conseguir la integración de las familias en las escuelas y hacerlos participes de la
educación de sus hijos/as; permitiéndoles elegir la educación que quieren para ellos y hacer este proceso tan
complejo más efectivo y
duradero.
Escuela y familia han de compartir
inquietudes, intercambiar informaciones y pensamientos sobre la educación, la escuela, los hijos…Y ayudar a establecer
pactos y acuerdos sobre ciertas
actuaciones hacia el niño/a. La familia tiene que aplicar los acuerdos tomados e intentar traspasar los
conocimientos escolares a la vida diaria. Y la escuela debe alcanzar en cada niño/a los objetivos acordados o propuestos
y traspasar y aplicar los
conocimientos familiares y cotidianos a la vida escolar de manera que se consiga esta interrelación y
unión entre la educación formal y no formal y ese apoyo y eficacia esperada.
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